Os voy a hablar de un tema que preocupa cada vez a más mujeres; las manchas en la piel.
Aunque siempre las asociamos a un exceso de sol (principal desencadenante de su aparición), investigaciones recientes han demostrado que los cambios hormonales también vuelven nuestra piel más propensa a la hiperpigmentación. Por ello muchas veces no basta con aplicarnos cremas y maquillajes con FPS y vemos cómo a pesar de extremar nuestros cuidados frente al sol, siguen apareciendo algunas manchitas y tenemos que añadir nuevas rutinas a la protección de rigor.
1. Actuar cuanto antes : al detectar una nueva mancha es muy importante actuar con rapidez para eliminarla con mayor facilidad. Cuanto menos profunda sea la hiperpigmentación menos complicado será eliminarla.
2. Ayudar al buen funcionamiento de nuestra piel: mediante productos que incluyan vitamina C y retinol en su composición.
3. Aplicar productos antimanchas que reestablezcan la luminosidad y uniformidad del tono de tu piel. En este punto es muy importante que utilices fórmulas que inhiban la producción de melanina pero no produzcan fotosensibilidad para que puedas aplicarlos también durante en día.
Siguiendo estos consejos verás como en unas semanas el aspecto de tu piel mejorará de manera significativa, con un tono unificado y más luminoso.
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2 de febrero de 2017
19 de enero de 2017
Reduce los poros
Reconócelo, los poros dilatados afean tu piel por muy cuidada que esté.
Con el paso del tiempo la piel pierde firmeza, se vuelve más flácida y el tamaño de los poros se agranda, pero no tienes que resignarte, ponte en acción con estos sencillos pasos:
1. Limpia en profundidad.
2. Exfolia, sin miedo, para liberar tus poros y dejar respirar a la piel.
3. Aplica un reductor de poros que además ayude a calmar la piel tras la exfoliación.
4. Utiliza una pre-base matificante que dismule la apariencia de tus poros sin obstruirlos.
Con el paso del tiempo la piel pierde firmeza, se vuelve más flácida y el tamaño de los poros se agranda, pero no tienes que resignarte, ponte en acción con estos sencillos pasos:
1. Limpia en profundidad.
2. Exfolia, sin miedo, para liberar tus poros y dejar respirar a la piel.
3. Aplica un reductor de poros que además ayude a calmar la piel tras la exfoliación.
4. Utiliza una pre-base matificante que dismule la apariencia de tus poros sin obstruirlos.
21 de diciembre de 2016
Regalos lujosos para esta Navidad
Se acerca la Navidad y ¿aún no tienes preparada tu carta a S.S M.M los Reyes Magos de Oriente? Desde aquí te voy a ayudar a elegir varios artículos que he probado y me parecen un 10 para estas fiestas.
1. Cepillo facial Skin Vigorate para la limpieza diaria (55€). Tiene dos velocidades con las que masajea suavemente a la vez que limpia la piel en profundidad, retirando tanto la suciedad acumulada durante el día como el maquillaje, con una efectividad un 85% superior a la limpieza manual lo que ayuda a una mayor absorción de los productos que apliques a continuación. Además realiza una suave exfoliación, reduciendo las finas líneas de expresión y unificando el tono de la piel.
2. Set Milagroso (158€). Con ese nombre ya imaginas lo que puedes esperar de él.... Está compuesto por: limpiadora 3 en 1, fluido hidratante anti-edad, sérum de día con FPS 30 y sérum de noche. Disponible para pieles mixtas-grasas y para pieles secas, cuenta con 19 patentes que ofrecen numerosos beneficios a tu piel y es apto incluso para pieles sensibles o con rosácea.
3. Set de microdermoabrasión (60€): ¡Llévate la clínica de dermo-estética a casa! Este sistema se usa en muchísimas clínicas para luchar, en dos pasos, contra las líneas de expresión, unificar el tono, reducir la apariencia de los poros y dejar la piel mucho más suave y luminosa.
4. Set de rehidratación (94,50€): La temperatura, la humedad, la edad y las hormonas alteran el equilibrio de la piel pero con este set podrás ponerle remedio. Por un lado la mascarilla hidratante refuerza la capacidad natural de la piel para retener la humedad reduciendo los signos de estrés, dejando nuestra cara suave y visiblemente hidratada, con un aspecto "jugoso". Y por otro, el sérum regenerador con vitamina C, rico en antioxidantes, da un impulso al colágeno y la elastina dejando una piel firme y tersa.
5. Set manos de seda (50€): En un sistema de 3 sencillos pasos notarás tus manos suaves y cuidadas , con un agradable aroma de melocotón.
Ahora lo difícil es decidir con cuál te quedas, ¿verdad?
1. Cepillo facial Skin Vigorate para la limpieza diaria (55€). Tiene dos velocidades con las que masajea suavemente a la vez que limpia la piel en profundidad, retirando tanto la suciedad acumulada durante el día como el maquillaje, con una efectividad un 85% superior a la limpieza manual lo que ayuda a una mayor absorción de los productos que apliques a continuación. Además realiza una suave exfoliación, reduciendo las finas líneas de expresión y unificando el tono de la piel.
2. Set Milagroso (158€). Con ese nombre ya imaginas lo que puedes esperar de él.... Está compuesto por: limpiadora 3 en 1, fluido hidratante anti-edad, sérum de día con FPS 30 y sérum de noche. Disponible para pieles mixtas-grasas y para pieles secas, cuenta con 19 patentes que ofrecen numerosos beneficios a tu piel y es apto incluso para pieles sensibles o con rosácea.
3. Set de microdermoabrasión (60€): ¡Llévate la clínica de dermo-estética a casa! Este sistema se usa en muchísimas clínicas para luchar, en dos pasos, contra las líneas de expresión, unificar el tono, reducir la apariencia de los poros y dejar la piel mucho más suave y luminosa.
4. Set de rehidratación (94,50€): La temperatura, la humedad, la edad y las hormonas alteran el equilibrio de la piel pero con este set podrás ponerle remedio. Por un lado la mascarilla hidratante refuerza la capacidad natural de la piel para retener la humedad reduciendo los signos de estrés, dejando nuestra cara suave y visiblemente hidratada, con un aspecto "jugoso". Y por otro, el sérum regenerador con vitamina C, rico en antioxidantes, da un impulso al colágeno y la elastina dejando una piel firme y tersa.
5. Set manos de seda (50€): En un sistema de 3 sencillos pasos notarás tus manos suaves y cuidadas , con un agradable aroma de melocotón.
Ahora lo difícil es decidir con cuál te quedas, ¿verdad?
24 de noviembre de 2016
Cuidados para la piel grasa
Si tienes este tipo de piel el exceso de grasa, los brillos y los poros dilatados son tus quebraderos de cabeza, aunque entre las ventajas cuentas con una piel más resistente y muy poco propensa a las arrugas.
¡Bajo ningún concepto te toques la cara! Es muy tentador "atacar" los puntos negros y los granitos, pero no lo hagas. Crea una rutina diaria siguiendo estos pasos que voy a darte y en poco tiempo verás como tu piel te lo agradece y mejora su aspecto.
Limpieza: No creas el mito de que necesitas lavar más tu cara para eliminar el exceso de grasa ya que estarías produciendo el efecto contrario al deseado. Las glándulas sebáceas producen grasa para protegerse de agentes externos y si nota que esa barrera defensora está siendo eliminada produce más para reparar "el problema". Para una correcta limpieza usa, una vez al día, una limpiadora a base de agua en vez de lociones y, por supuesto, que sea "libre de aceites".
Exfoliación: Una vez a la semana, haciendo hincapié en las zonas más rebeldes, don de haya puntos negros.
Mascarilla: Sin coincidir con la exfoliación, aplica una mascarilla a base de arcillas (verde o blanca) y déjala actuar durante 10-15 minutos para que absorba el exceso de grasa, y retírala siempre con agua fría para no estimular la secreción.
Hidratación: Huye de cualquier componente oleoso y aplica sin miedo una crema hidratante de textura ligera. No pienses que con este tipo de piel la hidratación no es necesaria. Todas las pieles necesitan hidratación y nutrición, sólo hay que buscar la fórmula indicada para cada necesidad.
¡Bajo ningún concepto te toques la cara! Es muy tentador "atacar" los puntos negros y los granitos, pero no lo hagas. Crea una rutina diaria siguiendo estos pasos que voy a darte y en poco tiempo verás como tu piel te lo agradece y mejora su aspecto.
Limpieza: No creas el mito de que necesitas lavar más tu cara para eliminar el exceso de grasa ya que estarías produciendo el efecto contrario al deseado. Las glándulas sebáceas producen grasa para protegerse de agentes externos y si nota que esa barrera defensora está siendo eliminada produce más para reparar "el problema". Para una correcta limpieza usa, una vez al día, una limpiadora a base de agua en vez de lociones y, por supuesto, que sea "libre de aceites".
Exfoliación: Una vez a la semana, haciendo hincapié en las zonas más rebeldes, don de haya puntos negros.
Mascarilla: Sin coincidir con la exfoliación, aplica una mascarilla a base de arcillas (verde o blanca) y déjala actuar durante 10-15 minutos para que absorba el exceso de grasa, y retírala siempre con agua fría para no estimular la secreción.
Hidratación: Huye de cualquier componente oleoso y aplica sin miedo una crema hidratante de textura ligera. No pienses que con este tipo de piel la hidratación no es necesaria. Todas las pieles necesitan hidratación y nutrición, sólo hay que buscar la fórmula indicada para cada necesidad.
14 de noviembre de 2016
Cómo reducir los ojos hinchados
La hinchazón de los párpados y las bolsas de los ojos debido a la acumulación de agua y grasas son un motivo de preocupación por el que me suelen preguntar a menudo.
Si también es tu caso, además de utilizar productos específicos para el cuidado de la zona ocular puedes incluir en tu rutina diaria estos consejos:
1. Aplica compresas de agua fría, bolsas de té usado enfriado en la nevera o las típicas rodajas de pepino y déjalo actuar unos 10 minutos. El frío hará que se reactive la circulación, se contraigan los vasos sanguíneos y se reduzca la inflamación.
2. Masajea la zona con movimientos circulares y mucha suavidad para no romper las fibras de colágeno, aplicando geles con efecto frío y cremas para el contorno de ojos específicas para la reducción de bolsas que tengan cafeína u otras sustancias en su composición para evitar la acumulación de líquidos.
3. Incluye productos diuréticos en tu dieta y evita la sal.
4. Practica ejercicio para eliminar toxinas y activar la circulación.
5. Duerme boca arriba y con la cabeza elevada para evitar la acumulación de líquidos en la zona ocular.
Si también es tu caso, además de utilizar productos específicos para el cuidado de la zona ocular puedes incluir en tu rutina diaria estos consejos:
1. Aplica compresas de agua fría, bolsas de té usado enfriado en la nevera o las típicas rodajas de pepino y déjalo actuar unos 10 minutos. El frío hará que se reactive la circulación, se contraigan los vasos sanguíneos y se reduzca la inflamación.
2. Masajea la zona con movimientos circulares y mucha suavidad para no romper las fibras de colágeno, aplicando geles con efecto frío y cremas para el contorno de ojos específicas para la reducción de bolsas que tengan cafeína u otras sustancias en su composición para evitar la acumulación de líquidos.
3. Incluye productos diuréticos en tu dieta y evita la sal.
4. Practica ejercicio para eliminar toxinas y activar la circulación.
5. Duerme boca arriba y con la cabeza elevada para evitar la acumulación de líquidos en la zona ocular.
22 de octubre de 2016
La exfoliación
Vuelvo a insistir en la importancia de la rutina del cuidado de nuestra piel para lucir un cutis envidiable y sano, y un paso que no debemos olvidar es la exfoliación facial, al menos, una vez a la semana.
Con este pequeño gesto eliminaremos las células muertas, limpiaremos la piel en profundidad y la dejaremos lista para que cualquier tratamiento o producto que vayamos a usar después, sea absorbido al máximo, aumentando así su efectividad.
Siguiendo estos pasos tan sencillos estarás haciendo mucho por la salud de tu cutis.
1. Antes de nada, limpia tu `piel para eliminar los restos de grasa, sudor, contaminación etc que se hayan ido acumulando a lo largo del día.
2. Deja la cara húmeda (no mojada) tras aclarar la limpiadora. Es necesario para poder extender el exfoliante sin dañar la piel.
3. Aplica el exfoliante por toda la cara, evitando el contorno de los ojos. Realiza movimientos circulares, suaves, sin arrastrar ni frotar con fuerza. Los labios los dejaremos para otro momento en que usemos un producto específico para ellos, recuerda que no tienen glándulas sebáceas y sufrirían demasiado.
4. Aclara con agua fría (o muy tibia, pero nunca caliente) hasta que no quede nada.
5. Seca sin arrastrar, dando pequeños toquecitos con una toalla suave.
6. Continúa con tu rutina habitual, y aprovecha que ahora tienes la piel limpia y receptiva, para aplicar los serums y vitaminas antes de aplicar la hidratante.
Ya sabes, busca un ratito, no te llevará más de tres minutos, y dedícatelos.
Con este pequeño gesto eliminaremos las células muertas, limpiaremos la piel en profundidad y la dejaremos lista para que cualquier tratamiento o producto que vayamos a usar después, sea absorbido al máximo, aumentando así su efectividad.
Siguiendo estos pasos tan sencillos estarás haciendo mucho por la salud de tu cutis.
1. Antes de nada, limpia tu `piel para eliminar los restos de grasa, sudor, contaminación etc que se hayan ido acumulando a lo largo del día.
2. Deja la cara húmeda (no mojada) tras aclarar la limpiadora. Es necesario para poder extender el exfoliante sin dañar la piel.
3. Aplica el exfoliante por toda la cara, evitando el contorno de los ojos. Realiza movimientos circulares, suaves, sin arrastrar ni frotar con fuerza. Los labios los dejaremos para otro momento en que usemos un producto específico para ellos, recuerda que no tienen glándulas sebáceas y sufrirían demasiado.
4. Aclara con agua fría (o muy tibia, pero nunca caliente) hasta que no quede nada.
5. Seca sin arrastrar, dando pequeños toquecitos con una toalla suave.
6. Continúa con tu rutina habitual, y aprovecha que ahora tienes la piel limpia y receptiva, para aplicar los serums y vitaminas antes de aplicar la hidratante.
Ya sabes, busca un ratito, no te llevará más de tres minutos, y dedícatelos.
25 de septiembre de 2016
No olvides desmaquillarte
Ufff, qué pereza! Llegamos tarde a casa del trabajo, o mejor, de una fiesta, estamos cansadas y sólo nos apetece irnos a dormir cuanto antes. Pues te voy a dar algunas razones para que las tengas presentes y dediques 3 minutos a desmaquillarte.
1. Previenes el envejecimiento: ¿sabías que por cada día que no te desmaquillas tu piel envejece 5? Por la noche tu piel se regenera, y para ello debe estar limpia y poder oxigenarse correctamente.
2. Previene el acné: Al retirar el maquillaje también estamos limpiando de impurezas y células muertas acumuladas que obstruyen los poros y producen granitos y puntos negros.
3. Evita los labios agrietados: la piel de los labios es muy sensible y las impurezas y restos de labiales hacen que éstos se resequen y agrieten.
4. Evita las ojeras: Si no te desmaquillas correctamente se puede producir a largo plazo una pigmentación progresiva de la zona de las ojeras haciendo que se noten más.
5. Las pestañas se debilitan y deshidratan, volviéndose finas y quebradizas, e incluso llegan a caerse.
6. Con el tiempo puedes desarrollar intolerancia o alergias a determinados cosméticos e ingredientes debido a un contacto excesivo con la piel.
Y por si te parecen pocas razones y yendo al lado práctico, es mucho más fácil comenzar tu rutina facial de las mañanas si tienes la piel limpia, sin restos de maquillaje, y preparada de la noche anterior.
1. Previenes el envejecimiento: ¿sabías que por cada día que no te desmaquillas tu piel envejece 5? Por la noche tu piel se regenera, y para ello debe estar limpia y poder oxigenarse correctamente.
2. Previene el acné: Al retirar el maquillaje también estamos limpiando de impurezas y células muertas acumuladas que obstruyen los poros y producen granitos y puntos negros.
3. Evita los labios agrietados: la piel de los labios es muy sensible y las impurezas y restos de labiales hacen que éstos se resequen y agrieten.
4. Evita las ojeras: Si no te desmaquillas correctamente se puede producir a largo plazo una pigmentación progresiva de la zona de las ojeras haciendo que se noten más.
5. Las pestañas se debilitan y deshidratan, volviéndose finas y quebradizas, e incluso llegan a caerse.
6. Con el tiempo puedes desarrollar intolerancia o alergias a determinados cosméticos e ingredientes debido a un contacto excesivo con la piel.
Y por si te parecen pocas razones y yendo al lado práctico, es mucho más fácil comenzar tu rutina facial de las mañanas si tienes la piel limpia, sin restos de maquillaje, y preparada de la noche anterior.
16 de septiembre de 2016
Tras el verano.... repara tu piel
Ahora que parece que el verano se está despidiendo y que casi todos estamos de vuelta de las vacaciones, es el momento adecuado para recuperar la belleza y salud de nuestra piel, que ha sufrido daños debido a la exposición solar, las altas temperaturas, el aire acondicionado, el cloro de la piscina y, vamos a admitirlo, la pereza de continuar con nuestras rutinas diarias de su cuidado. Siguiendo estos pasos lo tienes fácil.
1. Es muy importante realizar una buena exfoliación para eliminar las células muertas de la epidermis y dejar la piel renovada y preparada para el siguiente paso. Siempre aconsejo la microdermoabrasión, que aunque suene muy técnico y haya centros de estética donde se ofrece, puedes hacerlo en casa y tenerlo siempre a mano para usarlo una o dos veces en semana.
2. Rehidratación profunda. Hay que tener en cuenta que durante el verano la humedad ambiental pasa de un 90% a un 50%, lo cual tiene efectos negativos en nuestra barrera córnea. Aplicando una mascarilla hidratante ayudamos no sólo a añadir una hidratación extra, sino también a retenerla al fortalecer la barrera natural de la piel y evitar la evaporación del agua.
3. Aunque la temperatura vaya bajando y no tengamos tanta necesidad de beber agua es muy importante mantener nuestro nivel de hidratación interno para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, bebiendo al menos un litro y medio al día.
4. Por mucho cuidado que hayamos tenido al exponernos al sol y al aplicarnos el protector solar, no podemos evitar los efectos del fotoenvejecimiento, que no es otra cosa que la formación de radicales libres en las células de la piel con gran capacidad oxidante, que producen daños en su interior y se muestran como arrugas, sequedad, pérdida de elasticidad, color cetrino, capilares dilatados y manchas oscuras. Así que llega el momento de inspeccionar nuestro rostro en busca de esas manchas solares y aplicar un producto antimanchas. Hago hincapié en que sea de alta calidad ya que de lo contrario nos llevaremos el susto de que no sólo ha "borrado" nuestra mancha, sino que ha decolorado toda la zona de alrededor.
5. Por último no hay que olvidar nuestros labios, que por sus caracterísitcas especiales sufren muchísimo más por los agentes externos. Una buena exfoliación y nutrición son indispensables para devolverles su suavidad y aspecto saludable.
Espero haberte ayudado a re-descubrir la belleza de tu piel. Te espero en mi próximo post que dedicaré al maquillaje adecuado para la vuelta de las vacaciones.
27 de agosto de 2016
Cuidados para la piel mixta
Empiezo detallando el cuidado de este tipo de piel por ser el más frecuente. Se caracteriza por tener la zona T grasa, con brillos, granitos y puntos negros, muy diferenciada del resto de la cara que es seca o normal y puede presentar pequeñas arruguitas en los extremos e incluso tirantez.
Lo principal para su cuidado es no tocarse la cara para evitar arrastrar grasa y bacterias de la zona T al resto, y seguir la rutina diaria.
Limpieza: Lo importante es no estimular la secreción de las glándulas sebáceas ni resecar aún más la zona seca. Para ello usaremos agua fría para lavarnos y un buen producto específico, a ser posible dos veces al día (al levantarnos por la mañana y antes de acostarnos), y siempre fijándonos en que sea libre de aceites ("oil-free").
Exfoliación: Lo ideal es seguir la rutina de exfoliar nuestra piel una vez por semana para una limpieza en profundidad. Si además de mixta, es sensible, puedes alternar una semana la zona T y la siguiente toda la cara. Vuelvo a insistir en la importancia de usar productos adecuados para tu tipo de piel.
Mascarilla: Sin hacerla coincidir con la exfoliación, una vez por semana puedes aplicarte una mascarilla sólo en la zona T para absorber la grasa y dejarla actuar durante 10 o 15 minutos, hasta que notes que el producto se ha secado. Es importante retirarla de forma suave con agua fría.
Hidratación: Aplica una crema hidratante especial para pieles mixtas tanto de día como de noche, como paso final tras la limpieza y exfoliación/mascarilla. Como excepción para casos severos de grasa en la zona T puedes aplicarte una hidratante para piel grasa ahí y para piel seca en el resto.
Siguiendo estos pasos tan sencillos verás como tu piel te lo agradecerá y ¡mostrará toda su belleza!
Lo principal para su cuidado es no tocarse la cara para evitar arrastrar grasa y bacterias de la zona T al resto, y seguir la rutina diaria.
Limpieza: Lo importante es no estimular la secreción de las glándulas sebáceas ni resecar aún más la zona seca. Para ello usaremos agua fría para lavarnos y un buen producto específico, a ser posible dos veces al día (al levantarnos por la mañana y antes de acostarnos), y siempre fijándonos en que sea libre de aceites ("oil-free").
Exfoliación: Lo ideal es seguir la rutina de exfoliar nuestra piel una vez por semana para una limpieza en profundidad. Si además de mixta, es sensible, puedes alternar una semana la zona T y la siguiente toda la cara. Vuelvo a insistir en la importancia de usar productos adecuados para tu tipo de piel.
Mascarilla: Sin hacerla coincidir con la exfoliación, una vez por semana puedes aplicarte una mascarilla sólo en la zona T para absorber la grasa y dejarla actuar durante 10 o 15 minutos, hasta que notes que el producto se ha secado. Es importante retirarla de forma suave con agua fría.
Hidratación: Aplica una crema hidratante especial para pieles mixtas tanto de día como de noche, como paso final tras la limpieza y exfoliación/mascarilla. Como excepción para casos severos de grasa en la zona T puedes aplicarte una hidratante para piel grasa ahí y para piel seca en el resto.
Siguiendo estos pasos tan sencillos verás como tu piel te lo agradecerá y ¡mostrará toda su belleza!
11 de agosto de 2016
Estructura de la piel
La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo llegando a representar el 15-20% de nuestra masa y entre sus funciones está la de protección de nuestro organismo: brinda una barrera defensiva, evita la pérdida de agua, protege de agresiones externas y fabrica pigmentos que nos protegen del sol.
Para entender cómo actúan los productos que usamos debemos empezar por conocer su estructura, que se divide en tres capas.
1- Epidermis: es la más externa, formada por tejido epitelial, recubierta por una capa protectora de células muertas y su función es la de protección.
2- Dermis: es la capa intermedia, se compone de colágeno y fibras de elastina y su función es de sostén.
3- Hipodermis: o tejido subcutáneo, es la más profunda y forma un colchón adiposo cuya función es amortiguadora.
El ciclo de renovación de nuestra piel dura 4 semanas, durante las cuales las células vivas pasan del fondo de la epidermis a la superficie, por lo que es de vital importancia utilizar productos de alta cosmética que actúen en profundidad, a nivel de la dermis, para que cuando esas células "suban" a la superficie estén cuidadas y nutridas con gran cantidad de elastina y colágeno. Poco a poco los iremos descubriendo.
Para entender cómo actúan los productos que usamos debemos empezar por conocer su estructura, que se divide en tres capas.
1- Epidermis: es la más externa, formada por tejido epitelial, recubierta por una capa protectora de células muertas y su función es la de protección.
2- Dermis: es la capa intermedia, se compone de colágeno y fibras de elastina y su función es de sostén.
3- Hipodermis: o tejido subcutáneo, es la más profunda y forma un colchón adiposo cuya función es amortiguadora.
El ciclo de renovación de nuestra piel dura 4 semanas, durante las cuales las células vivas pasan del fondo de la epidermis a la superficie, por lo que es de vital importancia utilizar productos de alta cosmética que actúen en profundidad, a nivel de la dermis, para que cuando esas células "suban" a la superficie estén cuidadas y nutridas con gran cantidad de elastina y colágeno. Poco a poco los iremos descubriendo.
3 de agosto de 2016
¿Qué tipo de piel tienes?
En el post anterior hice varias referencias a la importancia de usar productos adecuados a nuestra piel, por lo que conocer a qué tipo pertenece es fundamental para su correcto cuidado. Voy a daros unas pautas sencillas para que podáis identificar fácilmente el vuestro.
- Piel normal: a pesar del nombre es muy difícil encontrar a alguien con este tipo de piel. Se caracteriza por una textura suave y uniforme, libre de granitos, rojeces y puntos negros. Como ves, es el ideal que nos viene a la mente cuando pensamos en una piel bonita.
- Piel seca: es muy fácil de identificar, sobre todo por la sensación de tirantez que nos produce al gesticular. Se descama con frecuencia, los poros apenas son visibles y es muy propensa a pequeñas arrugas que si no se tratan a tiempo terminan en verdaderas arrugas marcadas.
- Piel grasa: como su propio nombre nos indica se caracteriza por un exceso de producción de grasa lo que hace que se muestre brillante aún cuando acabemos de limpiarla y sea muy propensa a granos, acné y puntos negros, con los poros claramente visibles.
- Piel mixta: presenta una combinación de piel grasa en la "zona T" (frente, nariz y barbilla) y seca o normal en los extremos del rostro.
Aparte de esta clasificación, y sea cual sea vuestro tipo, también podéis tener la piel sensible. Lo notaréis porque se irrita y enrojece con mucha facilidad, aparecen alergias y/o eccemas, y reacciona con el frío.
Este cuadro os puede dar una idea rápida y clara de todo lo que os he contado.
Más adelante dedicaré una entrada a los cuidados de cada tipo de piel así que atent@s al blog ;)
- Piel normal: a pesar del nombre es muy difícil encontrar a alguien con este tipo de piel. Se caracteriza por una textura suave y uniforme, libre de granitos, rojeces y puntos negros. Como ves, es el ideal que nos viene a la mente cuando pensamos en una piel bonita.
- Piel seca: es muy fácil de identificar, sobre todo por la sensación de tirantez que nos produce al gesticular. Se descama con frecuencia, los poros apenas son visibles y es muy propensa a pequeñas arrugas que si no se tratan a tiempo terminan en verdaderas arrugas marcadas.
- Piel grasa: como su propio nombre nos indica se caracteriza por un exceso de producción de grasa lo que hace que se muestre brillante aún cuando acabemos de limpiarla y sea muy propensa a granos, acné y puntos negros, con los poros claramente visibles.
- Piel mixta: presenta una combinación de piel grasa en la "zona T" (frente, nariz y barbilla) y seca o normal en los extremos del rostro.
Aparte de esta clasificación, y sea cual sea vuestro tipo, también podéis tener la piel sensible. Lo notaréis porque se irrita y enrojece con mucha facilidad, aparecen alergias y/o eccemas, y reacciona con el frío.
Este cuadro os puede dar una idea rápida y clara de todo lo que os he contado.
Más adelante dedicaré una entrada a los cuidados de cada tipo de piel así que atent@s al blog ;)
25 de julio de 2016
Imprescindibles en el cuidado facial
Son tan sólo cinco pasos, muy rápidos, y siguiéndolos tendremos la seguridad de estar prestando el cuidado básico e imprescindible a la piel de nuestro rostro.
1. Limpieza facial DIARIA: tanto de día nada más levantarnos, como por la noche antes de irnos a la cama, tenemos que recordar limpiar nuestra cara con el producto adecuado para eliminar impurezas y toxinas acumuladas y dejar los poros limpios y preparados para el segundo paso.
2. Hidratación: tras la limpieza debemos aplicar la crema hidratante (de día con FPS o de noche) acorde a nuestro tipo de piel.
3. Exfoliación: una vez por semana para eliminar las células muertas que se han ido quedando en nuestra piel dejándonos un tono triste y apagado.
4. Cosméticos: ahora sí, con la cara limpia, hidratada y nutrida podemos utilizar nuestros cosméticos, siempre teniendo en cuenta que sean "no comedogénicos" y de calidad.
5. Purificar: también una vez por semana, sin hacerla coincidir con la exfoliación, usaremos una mascarilla purificante para restaurar el equilibrio de la piel, aportar luminosidad e hidratar en profundidad.
Sé que al principio cuesta un poco, pero si eres constante y lo conviertes en una rutina, te asegurarás una piel sana.
1. Limpieza facial DIARIA: tanto de día nada más levantarnos, como por la noche antes de irnos a la cama, tenemos que recordar limpiar nuestra cara con el producto adecuado para eliminar impurezas y toxinas acumuladas y dejar los poros limpios y preparados para el segundo paso.
2. Hidratación: tras la limpieza debemos aplicar la crema hidratante (de día con FPS o de noche) acorde a nuestro tipo de piel.
3. Exfoliación: una vez por semana para eliminar las células muertas que se han ido quedando en nuestra piel dejándonos un tono triste y apagado.
4. Cosméticos: ahora sí, con la cara limpia, hidratada y nutrida podemos utilizar nuestros cosméticos, siempre teniendo en cuenta que sean "no comedogénicos" y de calidad.
5. Purificar: también una vez por semana, sin hacerla coincidir con la exfoliación, usaremos una mascarilla purificante para restaurar el equilibrio de la piel, aportar luminosidad e hidratar en profundidad.
Sé que al principio cuesta un poco, pero si eres constante y lo conviertes en una rutina, te asegurarás una piel sana.
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